La vida es como un manantial, del cual a cada segundo brotan miles de sueños… En donde se entretejen las vidas de distintas personas que habitan este recóndito planeta al que algunos llaman la tierra… Te caes, te paras, te vuelves a caer… para luego volver a renacer y a caminar…
< Sale el sol, luego viene la tormenta... para finalmente volver a ver la luz del sol, emanando desde el horizonte >
Aunque no en todos los casos sucede que las personas se paran y siguen caminando. Hoy creo que vale la pena creer, vivir, soñar, empatizar, compartir con la familia, con las amigas, con los amigos, disfrutar de una exquisita melodía… en fin… Solo respirar… y disfrutar de las pequeñeces de la vida.
< Sentir el amor que emerge desde el propio interior >
Cada momento, no se vuelve a repetir… y en cada ocasión existe la posibilidad de volver a vivir… últimamente no vale la pena, quedarse entrampado en los pantanos del ayer, en esos mismos, que hasta hace muy poco intentaba no caer…
Con cada movimiento que intentaba realizar para salir de ese lugar de tierra y agua mezclados… me hundía y hundía, tal si de arenas movedizas se tratara…
< Y solo recordé… >
Mantener la calma, no realizar ningún movimiento que implicase gastar energía en vano… ¡Y DE PRONTO!... Mi cuerpo dejo de hundirse… Mis pensamientos flotaron a lo lejos y al levantar mi cabeza logre divisar una inmensa liana, que estaba ahí ante mis ojos y que no quería ver ni tomar… y que me llevo a nuevos lugares y se abrió un nuevo mundo de distintas posibilidades.
< Jamás tomar una decisión demasiado pronto>
Hay esta la posibilidad de tomar caminos alternativos, cuando de momentos aparecen los obstáculos…
Dios no pone en tu camino vicisitudes que no podrás afrontar…
Ayudan a crecer… Y el haber recorrido una parte del camino, no significa necesariamente haberlo recorrido en vano…
< Palabras dedicadas a todas las personas que lean este escrito >