El cielo raso, yace en el piso… La voluntad de fuego, abatida esta, por las corrientes de aire provenientes de tus palabras… Pareciera querer apagarse esa llama, que arde y se genera por si misma y que me mantiene con vida,…
Ese viento solo logra que crezca mas y mas, una vez mas, cada vez que sopla la tempestad…
Aumenta esa llama con cada respiro dado en la oscuridad, en cada grito emitido en el silencio, en donde ese cielo se quiere iluminar con las estrellas de la esperanza, y solo logra triunfar el negro de la resignación…
Por cada gota de sal vertida en el océano dulce, conservado en amargo un corazón, para guardar la dulzura que aguarda en ese oscuro rincón, que brilla mucho mas, de lo que se deja ver…
Solo en la medida en que pasen los días, paso a paso vendrá a reinar la paz y la tranquilidad y solo queda esperar...
Y no tomar ninguna decisión demasiado pronto...
Muy buena mezcla de palabras, el mar, el silencio...
ResponderEliminarSimplemente delicado y feroz
Sigue así!
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